11.4.16

¿Que renuncie quién?

Imagínate que Caracas F.C. es como la arepera “El Budare”, donde un tipo con plata, pone lo que hace falta para que la cosa funciona (y luego consigue sponsors, alianzas, etc.). Imagina que Primera división es como el local de Las Mercedes, Segunda división es el local del Sambil, las inferiores (sub-20, 18, 16, 14 y 12 son el local de La Castellana y, bueno, el Femenino es el de Galerías Ávila.

Como cualquier empresa, al dueño sólo le interesa que el negocio prospere (básicamente porque tiene una plata ahí invertida y todos aspiran mayor rendimiento). Pero, como humano que es, no puede encargarse de todo, así que tiene una directiva: un gerente general, un tipo de recursos humanos, un tipo de finanzas, un tipo de ventas y así. Como es de esperarse, cada local tiene su encargado y sus responsables, que le rinden cuenta a la directiva. Por si no lo sabías, amiguito, hay indicadores de gestión del negocio y de los locales. Si todas las sucursales dan pérdidas, tienen renuncias constantes, todo va mal; ¿Quiénes son responsables? Los directivos. Si el negocio va bien (de acuerdo a los márgenes que se plantearon en la planificación estratégica), pero una sucursal falla; ¿Quiénes son los responsables? En primera instancia el Gerente de tienda, por lo tanto, la directiva tendrá que hacer algo, aunque si luego de los “correctivos” la situación no prospera y comienza a dañar la imagen de la institución, pues es la directiva la responsable de restituir las cosas.

Ahora, amiguitos barristas, si ustedes van al local de Las Mercedes y los mesoneros no les paran bola, el supervisor no les dice nada, se tardan años en entregarles la comida… a ver, ¿A quién le arman el peo? (vamos, yo sé que pueden)… ¡AL DUEÑO! ¿no? Ah, no, coño… ¿verdad que no? Otra oportunidad: Al gerente del local. Que, en nuestra analogía, no es otro que el Director Técnico. Es el responsable directo de TODO lo que ocurra en su sucursal: si los mesoneros pierden el tiempo en el celular, si los cocineros entregan platos crudos, si tienes una fila de clientes diciendo que el servicio es una basura.

Otra pregunta ¿Ustedes como clientes van a llegar y pararse en el medio de la entrada del restaurant a pedir la renuncia del Gerente General de “El Budare” y el Gerente de Finanzas? ¿En serio? No tendría ningún sentido. Si como clientes no les gusta el servicio, hablan con el  mesonero, con el encargado… y no reciben ninguna mejoría, lo normal sería que recurran a la directiva a perdirles que hagan algo respecto de ese encargado del local, porque NO ESTÁ HACIENDO SU TRABAJO. Pero, de nuevo, ¿si un cocinero le escupe la comida, tiene que renunciar el Gerente General? Obviamente no.

Veamos otro mito: “los colores”, el amor, la paja. Usted, amiguito barrista, no es un socio ni un accionista del club, porque lamentablemente no funciona así en el país. Usted es un hincha; o, lo que es igual en nuestra analogía de la arepera: un cliente. ¿Usted ha visto a algún cliente pedir que renuncie un Gerente General? O, en realidad sólo ha visto a un cliente molesto, pidiendo que boten al mesonero o al supervisor que no hace su trabajo. Yo creo que la segunda; porque pagar una entrada no es lo mismo que tener acciones. Está usted en todo su derecho de ponerse en la puerta del restaurant, con otros clientes asiduos, a protestar por algo que les parezca injusto; pero, que quede claro algo: Si fueses tú el dueño del negocio, ¿no estarías también en la potestad de decirle a esos carajos protestando en la puesta, que se vayan a comer para otro lado, porque las cosas se van a quedar así como están? Claro, con esta actitud infantil, es probable que pierda más clientes que los que gane, pero el que compra una arepa tampoco le va a decir al dueño cómo llevar su negocio, ¿no? Siempre queda la opción de ir a otro restaurant, o dejar de comer en la calle. Pero, ojo, el mundo no se acaba porque unos hinchas dejen de tocar unos tambores, así como comprar una arepa no te da derecho a decir que la arepera es tuya y que mejor hicieran tal o cual cosa.

Lo que me lleva a un último punto (porque creo que quedó claro lo torpe del razonamiento).  “Tu dinero no hace falta”. Aunque es lo suficientemente obvio la falta de sentido que tiene esta afirmación, creo que hay que dedicarle otro párrafo. El dueño de la arepera es el dueño. Su dinero es lo que hace posible que puedas ir a comerte una arepa. Si su dinero se va, todo se acaba. Yo no sé qué tiene la gente en la cabeza, creo que eso de las expropiaciones y las comunas le terminó de fundir el cerebro a la gente. Al irse el dueño, no es que la arepera le queda a los empleados, obvio ¿no? Pero aún más obvio: si el dueño de la arepera se va con su dinero, sería aún más estúpido pensar que el local, la nómina y todos los activos (y pasivos, no sean vivos) le quedaría a los clientes. ¿Ustedes han visto que cuando un directivo renuncia, le pregunten a los clientes quién debe ser su sustituto? Mucho menos verán, ni en esta vida ni en la otra, que en una institución privada, un cliente (o muchos, no se ofendan), van a quitar y poner directivos; o mandar a irse al dueño con su capital para otra parte, porque no hace falta.

Hay que pensar.


Sé que las franelas del equipo son caras, pero si compras 1 y te abonas, te faltan unos cuantos millones más para ser el dueño, o para tener la potestad de ir por ahí pidiendo restructuraciones de la junta directiva, porque tienes tiempo yendo a uno de los locales y la comida no la sirven como antes.